Suavemente verde, fieramente blanco

Suavemente verde. Fieramente blanco. II

Qué ves cuando miras al río, el agua o tu reflejo, o la corriente acariciando tu pupila, abrazando tus huesos en su regazo. Y hay suelos de otro lugar en la orilla, que la marea…

Suavemente verde. Fieramente blanco.

Caricias verdes rendidas al dulce y húmedo abrazo de una piel extendida. Inmóvil en apariencia. En silencio. Más allá una hoja se mece, una burbuja emerge de un pez rojo abisal. Más allá, nada importa,…