dentro
Dentro de nosotros, habita un espejo. Al mirarnos vemos lo que realmente somos. A veces, la imagen se torna difusa, confusa, distorsionada. Otras, vemos nítida nuestra silueta. Humana.
Llena de mil imperfecciones. Hermosa en sus vísceras y sus pasiones.
Y se nos mezclan los tiempos, los pasados, presentes y futuros. Y pensamos que ya nada es igual. Pero a la vez, se muestra como siempre fue.
O siempre quisimos que fuera.

